Peñailillo: "Ni en el primer gobierno de Bachelet ni en éste se ha querido prescindir de los partidos"

Dieciocho días estuvo de vacaciones Rodrigo Peñailillo. Volvió a su trabajo como ministro del Interior designado el sábado pasado, para zanjar, junto a la Presidenta electa, Michelle Bachelet, la situación de los subsecretarios designados que habían enfrentado cuestionamientos. Los reemplazos y la forma como se ejecutaron dejaron en evidencia los primeros conflictos de la futura administración con la Nueva Mayoría, desde donde no dudaron en apuntar al próximo jefe de gabinete como el principal responsable.

¿Pudo descansar en sus vacaciones? Coincidieron con el momento más complejo del proceso de instalación del nuevo gobierno.

Obviamente estuve informado, pero la verdad es que descansé lo necesario, es lo que estaba planificado. Además que fui papá a mediados de noviembre, por lo tanto, en esas dos semanas y media que estuve de vacaciones era necesario estar en familia y descansar, sobre todo por la responsabilidad que la presidenta me ha pedido asumir.

En las tres nominaciones con problemas, ¿quién se equivocó? ¿Usted y su equipo? ¿Los partidos que propusieron los nombres? ¿O los propios designados, por no advertir que tenían situaciones que podían ser conflictivas?

Creo que no vale la pena seguir ahondando en eso, porque al final el equipo de la Presidenta Bachelet lo conforman tantas personas, que situaciones de este tipo, que son puntuales, pueden ocurrir. Lo relevante es que para cuando comience el gobierno estén las mejores personas, y por eso la presidenta tomó una decisión el lunes 24, lo que significa seguir avanzando en el resto de los cargos que ella tiene que designar directamente.

¿No es buscar la salida fácil decir que es mejor no seguir ahondando en ese tema, considerando que usted y su equipo eran los principales responsables de chequear que todo estuviera en orden?

No eludo los temas ni ando por la vida con salidas fáciles, pero lo que hay que tener claro es que en lo referente a las designaciones, son situaciones muy acotadas.

Pero le insisto, usted y su equipo eran los principales responsables de la selección de nombres para las subsecretarías.

Situaciones muy específicas no deben hacer perder de vista lo sustantivo. Lo de fondo es que tenemos un equipo de ministros, subsecretarios e intendentes designados que está comenzando a prepararse para trabajar desde el primer día, a partir del 11 de marzo. Y que la gente, la opinión pública, nos juzgue por nuestro trabajo, por el cumplimiento del programa. 

Los problemas que presentaban los tres subsecretarios reemplazados eran fáciles de detectar. ¿Ustedes no los conocieron o no les dieron importancia?

El gesto que hicieron estas personas de renunciar o de plantearle a la presidenta no ocupar el cargo para no entorpecer el proceso de instalación, creo que es un gesto importante y que valoramos. 

Con este proceso de designaciones quedó en evidencia cierta distancia del gobierno electo con la Nueva Mayoría. Incluso, el presidente del PS, Osvaldo Andrade, criticó que no hubiese una vocería para hacerse cargo del tema. Teniendo eso en cuenta, ¿cómo va a ser la relación con los partidos?

Vamos a tener una relación fluida y permanente, como la hemos tenido en el último año. Tengo que decir que lo que he visto de la Nueva Mayoría, que es una coalición en formación, es un compromiso profundo con los cambios que Chile requiere y demanda, y eso se vio expresado en la campaña, en los resultados y, bueno, será una relación muy estrecha, de trabajo conjunto, de reflexión conjunta y, por lo tanto, todo lo que se requiera para aquello, desde el punto de vista de las formas, si es necesario se hará. Por supuesto que debemos tener unas instancias formales, como el comité político, con las bancadas parlamentarias, y todo eso se realizará a partir del 11 de marzo.

Sin embargo, en la Nueva Mayoría se han quejado de que, por ejemplo, simplemente se les notificó de las designaciones, que tan sólo se les avisó unos minutos antes. ¿Esa dinámica es propia de este proceso o así va a actuar el gobierno?

A ver, aquí hay una prerrogativa de la Presidenta de la República que no sólo se debe decir como una frase de buena crianza. Eso es así, debe ser así y, por lo tanto, no nos debe extrañar que las decisiones respecto a las personas que ocupan los más altos cargos y los cargos esenciales del gobierno los decida la Presidenta de la República. Por supuesto que ella recibe propuestas de los partidos y de sectores independientes, porque recordemos que la Nueva Mayoría es más que los partidos políticos, y ella es la que resuelve y comunica adecuadamente.

Pero imagino que está consciente de que eso genera malestar en los partidos…

Nadie ha expresado ningún malestar.

La DC, por ejemplo, a través de su presidente, Ignacio Walker, manifestó su preocupación por haber quedado fuera de la foto en Educación.

Lo que he escuchado siempre de la Democracia Cristiana y su presidente es el compromiso serio y profundo con el programa de la presidenta. Eso va más allá de estar representado en un sector del gobierno. 

Además, la Nueva Mayoría está expresada en el gabinete, en los ministerios, en las subsecretarías.

Esta distancia que alegan los partidos es similar a lo ocurrido en los dos primeros años del anterior gobierno de Bachelet, que fueron los más complejos. ¿No cree que es un error repetir esa fórmula y volver a prescindir de los partidos?

Ni en el primer gobierno de la Presidenta Bachelet ni en éste se ha querido prescindir de los partidos. Como tampoco del mundo de los independientes, como lo hicimos en la campaña y se refleja en el gabinete. Los partidos fueron parte activa de la campaña, parte activa de los tres procesos electorales, y son parte activa de la conformación del gabinete, en el sentido de que están expresadas todas las fuerzas políticas. Vamos a tener una interacción permanente con las mesas de los partidos, y con las bancadas también, a través del comité político. Entonces, aquí tenemos un desafío conjunto con los partidos políticos, que es acercar la política a los ciudadanos y dignificar la política.

Ley Antiterrorista

En relación con su rol como ministro del Interior, y apuntando a situaciones que es probable le toque enfrentar, ¿qué le parece que un grupo de personas llegue hasta la casa de un matrimonio de ancianos y los queme vivos?

Ese es un crimen brutal que tenemos que rechazar profundamente y condenar, y en el que esperamos que la justicia haga su trabajo.

En una situación así, ¿no pediría aplicar la Ley Antiterrorista?

Hemos dicho en reiteradas ocasiones que la legislación chilena tiene las herramientas suficientes para investigar, sancionar, condenar a personas que estén involucradas en este tipo de delitos u otros, y creemos que eso es bueno, porque al final permite que este tipo de hechos sean clarificados con la celeridad necesaria.

¿Qué lo hizo cambiar de opinión? Porque después del atentado de 2002 a Antonio Boisier y su hijo, como gobernador de Arauco pidió aplicar la Ley Antiterrorista y, en ese caso, ni siquiera hubo fallecidos.

Eso se dio en otro contexto, y usted entenderá que había una decisión distinta a partir de otro contexto y, en mi caso, como funcionario del gobierno interior y del Ministerio del Interior, obviamente que me hago parte de las decisiones del gobierno de ese momento.

¿Entonces el gobierno del Presidente Lagos le dio la orden de pedir aplicar la Ley Antiterrorista?

En mi calidad de gobernador me hago partícipe de lo que fue esa decisión, pero, le insisto, fue en otro gobierno y en otro contexto.

No a los desalojos de colegios

Es probable que también deban enfrentar manifestaciones sociales. ¿Qué lecciones aprendieron de 2006 con las movilizaciones de los estudiantes?

Que como gobierno tenemos que estar muy atentos a los cambios que la sociedad vive, que el sentido de urgencia tiene que estar de forma permanente. También una cosa más de fondo: que no sólo se necesitan ajustes al modelo, sino que modificaciones estructurales que permitan enfrentar la desigualdad.  

Junto con los movimientos sociales, también puede que les toque enfrentar tomas de establecimientos educacionales. En 2006 apoyaron los desalojos. ¿Ahora va a ser igual?

Que la ciudadanía se exprese no es sólo un derecho, sino que es necesario, en un marco de respeto y de la convivencia democrática que se debe dar y, por lo tanto, creemos que el movimiento social es parte del desarrollo del país y enriquece el debate. Entonces, hay que diferenciar entre eso y situaciones extremas que habrá que evaluarlas en su mérito.

¿Pero usted es partidario de que Carabineros desaloje un colegio en toma?

Soy partidario del diálogo, por lo tanto, creo que antes de desalojar hay que agotar todas las instancias para evitar esas situaciones, y si se dan, que haya una expresión pacífica de las personas que lo han hecho.

¿Se va a poder marchar por la Alameda?

La ciudadanía se va a poder expresar sin problemas, porque nosotros creemos profundamente en la participación, en el debate. Creemos profundamente que el país ha cambiado y que los ciudadanos se sienten más empoderados, que quieren ser parte de las decisiones, y no quieren ver que las decisiones pasan por el lado.

¿Pero, específicamente, van a autorizar marchas por la Alameda? Se lo pregunto porque para los movimientos sociales tiene todo un simbolismo manifestarse ahí, pasar frente a La Moneda.

No veo por qué no podríamos autorizar marchas y permitir todo acto pacífico que se plantee a las autoridades respectivas.

¿Qué le parece que parlamentarios del Partido Comunista digan que van a estar con un pie en el gobierno y el otro en la calle?

Lo que yo he visto de parte de las autoridades del PC es un compromiso profundo con el programa de gobierno, compromiso profundo con el proceso de desarrollo de la Nueva Mayoría. Con eso yo me quedo.

Pero en el caso de los subsecretarios, parte de las críticas más duras vinieron desde el PC, sobre todo a Claudia Peirano.

Lo que he visto es un profundo compromiso del PC con el programa de gobierno, y eso es lo que va a pasar a la hora de avanzar en este proceso tan relevante para el país. Ellos han sido muy explícitos en eso, de que el programa de la Presidenta Bachelet es un programa de cambio con gobernabilidad, y esa necesidad de cambio la comparten los siete partidos que componen la Nueva Mayoría.

¿Qué opina de los que se manifiestan con el rostro cubierto?

No hay ninguna justificación para que eso suceda. Estamos en un sistema plenamente democrático y, por lo tanto, todos deberían sentirse libres y tranquilos a la hora de expresar su opinión.

Entonces, ¿por qué su sector no apoyó una ley que buscaba sancionar a los encapuchados?

Le insisto, la legislación en Chile para todo este tipo de materias es bastante dura y rígida, y no por innovar en esto vamos a resolver los problemas sociales del país.

¿Y cómo van a relacionarse con los encapuchados o cómo van a enfrentar aquellas marchas que deriven en violencia?

De una sola vez: el vandalismo le hace mal a la democracia y a los movimientos sociales. Creo que no hay dos opiniones en Chile sobre eso.

¿Y cómo se va a enfrentar eso?

Bueno, con los instrumentos legales y la coordinación con las policías, como corresponde.

¿Se mantiene el segundo semestre de este año como el plazo para enviar el proyecto de ley de reforma a la Constitución?

Lo que corresponde a la reforma a la Constitución, la presidenta tiene que fijar todavía el calendario y es un tema que ella abordará oportunamente cuando lleguemos al gobierno.

Pero ella misma dijo en la campaña que el proyecto se enviará el segundo semestre de este año.

Apenas llegue al gobierno, ella va a fijar al equipo político la dinámica de cómo vamos a iniciar el trabajo de la nueva Constitución.

¿Por qué se optó por un proyecto de ley y no por la asamblea constituyente?

La presidenta no ha resuelto aún el mecanismo y lo hará cuando lo estime conveniente.

Disculpe que le insista, pero la presidenta electa habló de un proyecto de ley y el jefe de la comisión ad hoc, el abogado Francisco Zúñiga, también declaró que se optó por la vía legislativa, por el Congreso.

Aquí la palabra la tiene la presidenta.

¿La reforma tributaria se presenta este mes?

La presidenta no nos ha comunicado todavía cuál es el calendario de envío de proyectos, pero claramente está entre las prioridades.

¿La reforma educacional vendría después?

Las tres reformas estructurales tienen prioridad, así es que las tres tienen un calendario que va en esa línea.

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