Europa: tiempo de cambios y rescates anticipatorios

Europa vive momentos claves en el ingreso a una nueva etapa de su historia moderna. Aún resuenan los impactos del brutal asesinato de aquellos doce periodistas en Francia, ante lo cual la nación francesa, rodeada de un entorno internacional impresionante, respondió con su fuerza civilizatoria para decir estamos firmes. Y en esa hora Hollande reemergió como un líder a la altura del desafío.

En ese marco llega el giro dado el 22 de enero, que reordena tanto el escenario económico como el político. En una decisión sin precedentes y con una magnitud que no esperaba “el mercado”. El presidente del Banco Central Europeo (BCE) Mario Draghi anunció que esa entidad, comprará mensualmente hasta septiembre de 2016 60 mil millones de euros en bonos, para lo cual emitirá el dinero necesario.

Esto equivale a 1.4 billones de euros y según una agencia financiera esto corresponde al 12% del producto geográfico de Europa. Vale la pena recordar que hace cinco años el Presidente Obama llevó a la Reserva Federal a emitir dólares por el equivalente a un 25% del producto geográfico de los Estados Unidos y no hubo la inflación que muchos pregonaban. El propósito era mover la máquina de la economía, generar trabajo e incrementar el consumo. Todos sabemos hoy día que la decisión del mandatario norteamericano fue la correcta, mientras Europa se quedaba aprisionada en políticas que no han logrado sacarla de la crisis. Por eso, la decisión anunciada por el presidente del BCE demuestra coraje, si bien para muchos, puede ser demasiado tarde.

Otra diferencia es que el BCE actuará a través de los bancos centrales de cada uno de los países de la eurozona. Si hay pérdidas, ellas las tendrá que afrontar cada país por separado. De esta manera el gobierno alemán queda tranquilo ya que los riesgos los asume cada nación. Por ello, previamente, Draghi se trasladó hasta Berlín para conversar privadamente con la señora Merkel y hacer que ésta no se opusiera al nuevo plan. Lo que queda claro es que todavía el BCE no ha llegado a ser un prestamista de última instancia. Queda aún un camino por recorrer hacia una mayor integración.

Una pregunta es ineludible: ¿Por qué se demoró tanto en llegar Europa a esta reciente decisión? El caso de Alemania es comprensible a la luz de sus experiencias del pasado con inflaciones galopantes especialmente entre las dos Guerras Mundiales, pero eso es historia. Hoy las modalidades y las técnicas de abordaje son muy distintas.

Es cierto, Europa necesita también hacer cambios estructurales para aumentar su productividad. Como también, los países tienen que ser cuidadosos en el uso de los recursos públicos que proveerá la compra de bonos del BCE. Y, naturalmente, es hora de promover una inversión que signifique aumentar y favorecer el crecimiento económico.

El resto del mundo –América Latina incluida– sigue el devenir europeo con especial atención. Ver que Francia y Europa, pasan por un momento muy difícil para salir de la crisis es impactante, pero lo es más cuando esta dificultad está debilitando la legitimidad de las instituciones políticas.

Si bien Europa, en términos de incidencia en la economía mundial, es similar a Estados Unidos o a China en cuanto a su producto bruto, la composición de su economía más abierta hace que sus importaciones equivalgan al 33% del total mundial. En Estados Unidos y China es sólo entre el 10% y 12%. En otras palabras, una Europa que crece es una Europa que también crece en su demanda de productos del exterior. El motor, en materia de importaciones -ahora con menor velocidad- es Europa. Para nosotros no es trivial lo que allí ocurre: si crece Europa, el potencial de nuestras exportaciones aumenta y se incrementa nuestro crecimiento.

Habrá que ver cuáles son los efectos de las medidas anunciadas. Pero es mejor ésta estrategia que la aplicada tras llegar la crisis. Europa, a partir del año 2010, creyó que el problema futuro iba a ser la inflación y por ello, la austeridad era la respuesta para disminuir el gasto fiscal. Es cierto, en muchos países hubo excesos y poco resguardo de la macroeconomía, pero los grados de austeridad a que se ha llegado en Francia, España y Portugal -¡y qué decir de Grecia¡- explican ese tremendo costo político hoy evidente. El Producto Nacional Bruto de esta última ha caído 25% respecto del inicio de la crisis. Si han surgido partidos antisistema es porque todos los que están dentro del sistema no han sido capaces de proveer soluciones diferentes.

Por esta razón irrumpe en Europa ese otro momento político el 25 de enero: la elección en Grecia. Tras el triunfo de Alexis Tsipras las preguntas no sólo tienen que ver con el futuro griego, sino también con el impacto de esas elecciones en las relaciones intraeuropeas. Habrá de preguntarse qué le dice a la Social Democracia la votación captada por esa otra izquierda, generacionalmente más determinada por la globalización y sus efectos, por las redes sociales y por los sufrimientos gestados bajo un estilo neoliberal, ciego al deterioro en la vida de los ciudadanos.

Desde América Latina tenemos el privilegio de la comparación. En la coyuntura actual es importante ver lo que allí ha sucedido para tomar nota en nuestras propias decisiones. Como ya se dijo, Estados Unidos eligió un camino diferente al de Europa para salir de la recesión. Y por ello el 2014 terminó con un panorama muy distinto en Estados Unidos respecto de lo que ocurre en Europa y también en Japón.

La conclusión es que se ha abierto un tiempo nuevo, un nuevo capítulo, en el devenir de la Europa unida. Habrá cifras y comparaciones, pero lo esencial será ver si y cómo mejora la vida de hombres y mujeres de ese continente. Es lo que nunca debería olvidar la política.

Ricardo Lagos es Ex Presidente de Chile

X
These kinds of dazzling details endow the idea with the feeling regarding manipulated energy very much like exactly what a high-powered rushing vehicle enhancing around the beginning grid. Jarno Trulli's personal, also in reddish like a dramatic scuff for the clear amethyst amazingly caseback, also accentuates the particular sports heart and fake rolex soul of the model. The combination with the intensive gray with this Cermet bezel as well as the glistening black with the throw carbon dioxide circumstance middle creates a great stylishly subtle and complicated effect.