El derretimiento de la política

Los partidos se muestran hoy perforados por las empresas y el dinero, o quizás, las empresas también se vieron cooptadas por las necesidades de financiamiento de la política o, terza vía, ambas estructuras formaron un circulo virtuoso para defraudar la fe pública.

Es que quizás la política entendida como lo hemos hecho siempre, la “administración de la ciudad”, es decir como politeia sea erróneo, o al menos limitado. Me parece que la Política podríamos comprenderla etimológicamente, desde el mismo griego, como poli-ética, es decir como la puesta en tensión de muchos (poli) ethos (formas), de una diversidad de éticas.

Esa política licuada, desmemoriada, discontinua y artificial se ha venido instalando como verdadera, como La forma de hacer, como el hábito correcto.  Una política desfondada y diluida de paradigmas éticos. Nos dice el filósofo británico, Zygmunt Bauman que esta política abandonó la vieja tarea de ilustrar y ennoblecer a las sociedades. Asistimos a una forma política sin ética que se derrite, se gasifica y, por fin, se hace humoAsí en el campo social entrarían en diálogo, disputa y confrontación una pluralidad de miradas sobre el qué-hacer, sobre los valores y sobre el ethos de cada uno de aquellos que participan del debate, del espacio público.

Digamos, a título de sencillez, que el “ethos” son las formas, los hábitos y las costumbres de cómo hacer las cosas, que tiene un individuo y que genera un colectivo, un grupo determinado o, incluso, un pueblo. Así la política no sería una simple administración de la vieja ciudad griega, sino la confrontación de diversas formas de actuar y de establecer relaciones al interior de las sociedades humanas.

Una forma de ver la ética pública es la que ha entrado en crisis en Chile. Una visión exitista, la versión del “todo vale” para la consecución de éxitos relativos e inmediatos, la disolución y vaciamiento de un centro articulador del quehacer social que facilita y permite que se transgreda o disuelvan códigos de relacionamiento de las élites políticas frente a la ciudadanía. Un abandono de los principios en función absoluta de los fines, en muchos casos personales, individuales.

Lo político se hace cargo de los problemas de las sociedades y, así, va condensando sobre sí mismo virtudes y miserias humanas, donde por cierto las miserias brillan más que las virtudes.  Pero la poli-ética no debe olvidar que su práctica es un debate de puntos de vistas sobre el cómo se llevan las relaciones en la sociedad, y debemos hacer un esfuerzo por restituir una conjunto de códigos éticos que se opongan a un, curioso, todo vale del exitismo dememoriado e inconexo.

Es a esa forma vaciada de sentidos orientadores a la cual debemos oponer e impedir que sea leída como la única forma de existencia de lo político en el campo social. No olvidemos que somos nosotros, cada uno/una de nosotros es la medida de todas las cosas, de las que entenderemos por buenas y las que entenderemos por malas.

No me cabe duda que habrá una vía de salida a esta crisis de sentidos éticos, centrada ahora en principios. Por lo pronto debemos salvar del incendio las banderas de los cambios y las transformaciones comprometidas con Chile y su gente.

X
These kinds of dazzling details endow the idea with the feeling regarding manipulated energy very much like exactly what a high-powered rushing vehicle enhancing around the beginning grid. Jarno Trulli's personal, also in reddish like a dramatic scuff for the clear amethyst amazingly caseback, also accentuates the particular sports heart and fake rolex soul of the model. The combination with the intensive gray with this Cermet bezel as well as the glistening black with the throw carbon dioxide circumstance middle creates a great stylishly subtle and complicated effect.