Despedida Carolina Tohá

Quiero partir agradeciendo a todas las personas que fueron parte de la dirección del PPD que me tocó encabezar.

Al secretario general, Oscar Carrasco, al tesorero Luis Matte. La tarea de ninguno de los dos fue fácil. En estos tiempos, pocas personas están dispuestas a asumir este tipo de responsabilidad y ellos mostraron un gran compromiso y generosidad al hacerlo.

Quiero agradecer a los vicepresidentes que me acompañaron en la mesa directiva Guido Girardi, Ricardo Lagos Weber, Marco Núñez, Victor Barrueto, Jorge Insunza y Alejandra Vásquez. Al presidente de la juventud, Sebastián Vergara. Y a los subsecretarios Domingo Namuncura y Zoran Ostoic.

A la comisión encargada de dirigir el acuerdo electoral, Alejandro Bahamondes, René Jofré, Pepe Auth y Víctor Manuel Rebolledo. Y a Pía Castelli que ha encabezado el esfuerzo para la búsqueda y promoción de candidatas mujeres en la elección municipal.

A todo el equipo que asumió la organización del consejo ideológico, encabezados por Gonzalo Navarrete. Y a quien lo antecedió en esa tarea, Antonio Leal

A Claudio Reyes, que ha sido el editor general de nuestra pagina web y a Ricardo Brodsky, que coordinó el diseño y puesta en marcha de esta misma.

 

Quiero agradecer a la comisión organizadora de las primarias, que estuvo compuesta por Jorge Salineros, Sergio Galilea y Ximena Jara. Y a todas las personas que participaron en las direcciones regionales y comunales y en toda la estructura territorial del PPD.

También ha sido muy valioso el aporte de las secretarías del partido. Especialmente, quiero nombrar a la secretaría de la mujer, encabezada por Natalia Varela, a la secretaría internacional, dirigida por Sergio Bitar, a la secretaría indígena, a cargo de Fernando Quilaleo y a la de capacitación política, que dirigió Carlos Eugenio Beca. Y mencionar también a los profesionales y expertos que nos apoyaron en muchas de las tareas que debimos enfrentar.

Los diputados, senadores, alcaldes, concejales y consejeros regionales del PPD que han sido el sustento político de nuestro quehacer, quiero agradecer a cada uno de ellos por su aporte en esta etapa.

Creo que debemos hacer un reconocimiento especial a todas las personas que trabajan de manera permanente en el PPD. Su labor, muchas veces no conocida, se realiza en condiciones muy difíciles y gracias a ellos sacamos adelante la cotidianidad de nuestra colectividad.

Los encargados de hacer funcionar esta casa: Jorge Valle y Henry Toro; los cuidadores noches y fin de semana: Jorge Luis Gallardo, Claudia Valle, Esteban Araya. El equipo a cargo de las finanzas, Marcela Anabalon, Carmen Redondo y Sergio Ortega. El dúo que está a cargo de la Informática, muy importante en nuestro partido: Freddy Lagos y Jaime Vergara, verdaderas instituciones del PPD. Nuestras secretarias, Alejandra Bilbao y Verónica Briones, que es la secretaria de la juventud,

Y Doris Gajardo, que fue mi secretaria durante gran parte de mi gestión como presidenta.

De manera muy especial, quiero agradecer al equipo de trabajó directamente conmigo durante estos casi dos años. Son jóvenes talentosos y comprometidos, y fueron compañeros incansables de las alegrías y penurias de esta etapa. Hubo mucho material cómico, así que nos reímos mucho y forjamos amistades que espero duren por largo tiempo a Adolfo Galindo, a Nicolás Cruz , a Laura Quintana y antes a Maritza Canobra y a Marco Pichunman, muchas gracias por su colaboración y su compañerismo en esta etapa.

Harold Correa, fue un estrecho colaborador y un gran apoyo, especialmente en los momentos más complicados. Y a los diputados Antonieta Saa y Felipe Harboe fueron un respaldo permanente.

También quiero dar las gracias a los presidentes de los demás partidos de la Concertación, Osvaldo Andrade, José Antonio Gómez e Ignacio Walker, y del resto de la oposición, Guillermo Tellier y Alejandro Navarro y Sergio Aguiló , con quienes hemos asumido el desafío tan complejo de dirigir nuestras colectividades en este periodo de cambios, y ser juntos oposición.

Y a los periodistas y trabajadores de la prensa, con quienes compartimos tantos momentos buenos, y otros no tan buenos, pero que son parte de la labor que cada uno tiene.

Lo que hemos hecho durante esta etapa en el PPD es conocido.

Hemos impulsado la unidad de la oposición como forma de contrapesar y levantar una alternativa frente al enorme poder concentrado en torno al gobierno, sus partidos y los sectores que lo apoyan, que incluyen a los grupos económicos más importantes de este país y a gran parte de los medios de comunicación.

Hemos insistido en la necesidad de darle nueva forma y contenido al entendimiento del centro y la izquierda para generar una nueva mayoría en Chile. Hemos dicho que la Concertación debe impulsar ese tránsito hacia un proyecto y una coalición pensados para los tiempos de hoy.

Hemos planteado que la creación de esa nueva mayoría debe estar ordenada en torno a la idea de lo que queremos para Chile, a las reformas que decidamos impulsar, al tipo de país que nos propongamos ser de aquí a 30 años.

Se han dado pasos importantes en esa dirección, como el acuerdo de la oposición en materia educacional y tributaria. Nunca se había logrado un entendimiento tan amplio, desde la DC hasta el PC y el MAS, en temas tan sustantivos.

En ese camino debemos persistir. Necesitamos un acuerdo así de amplio para reemplazar el binominal por un sistema proporcional, para abrir camino a una nueva constitución para Chile, para hacer una reforma laboral en serio, para impulsar la regionalización del país.

Si tenemos una plataforma clara y consistente con las reformas que queremos proponerle al país podremos darle a las elecciones presidenciales el carácter de un plebiscito entre quienes quieren estas transformaciones y quienes se oponen a ellas. Y lo vamos a ganar.

Hemos propuesto que nuestros candidatos se definan en primarias y que logremos la unidad no cortándole las alas a los que quieren postular sino permitiendo que todos participen y que, al final, nos pongamos detrás del que tenga mayor apoyo ciudadano. Pocos creyeron que íbamos a lograr que las primarias definieran realmente nuestras candidaturas a alcalde y alcaldesa, pero fue asi. Espero, sinceramente, que este cambio haya llegado para quedarle. En las presidenciales y también en las parlamentarias, la primaria debe ser el método para dirimir quienes serán nuestros candidatos.

El PPD ha sido un partido impecable e implacable en cuanto a respetar las reglas que nos dimos en materia de primarias, No hemos aceptado que nadie se ponga por encima de esas reglas, y cuando alguno en nuestras filas intentó saltarse la competencia con algún tipo de subterfugio, lo impedimos con firmeza. Esperamos que esa misma consistencia apliquen todos los partidos en los casos que quedan pendientes, sea en las primarias que aún están por realizarse como en aquellas ya realizadas donde hay intentos por invalidar el resultado.

Nos propusimos llegar a acuerdo para tener candidatos conjuntos con el resto de la oposición y ya lo hemos logrado con el Partido Comunista. Ojalá en el tiempo que queda logremos otros acuerdos con los demás partidos.

Intentamos activamente que se lograra una lista única a concejales con el resto de la Concertación pero, cuando ello se hizo imposible, nos propusimos que las listas que se conformaran expresaran la unidad y diversidad de la oposición. Por eso hemos acordado la lista a concejales con el PR y el PC, en cuyo seno queremos integrar a dirigentes sociales y ciudadanos. Esta lista trabajará junto a la que llevará la DC con el PS para darle mayoría en el concejo municipal a nuestros candidatos a alcalde y alcaldesa en todo el país. Nunca concebimos esa lista como un nuevo referente, sino como un aporte a una oposición unida y a la formación de una nueva mayoría que agrupe al centro y la izquierda.

Esto ha dado lugar a muchas especulaciones y temores. Algunos son infundados pero otros no. No es fácil entender cómo va a funcionar esta nueva mayoría si la izquierda está representada por una multiplicidad de partidos de diversos tamaños y el centro, expresado solamente en una tienda que es la democracia cristiana. Sobre ESO tenemos que hablar mas, pensar qué modelo de entendimiento político es apropiado dada esa realidad, y dar respuesta a la necesidad que todo tenemos de no perder nuestra identidad: el centro y la izquierda, y los diversos matices dentro de esta última. Pienso que la solución está en el entendimiento programático y en la definición de reglas democráticas, como las primarias, para zanjar la representación.

Internamente, el PPD también ha vivido procesos importantes.

Tuvimos nuestro Consejo Ideológico que culminó con una actualización de nuestra declaración de principios que la pone al día con los desafíos de hoy. Ello incluye el compromiso con un desarrollo ambientalmente sustentable, enfocado a la búsqueda del bienestar de las personas y no al avance de los negocios, con una democracia participativa y descentralizada, con una sociedad paritaria y respetuosa de la diversidad, con una búsqueda decidida de la igualdad y con un respeto y valoración del carácter multicultural de nuestro país.

También nuestro partido se ha puesto a la cabeza en el uso de las nuevas tecnologías. La plataforma digital que hoy tiene el PPD nos permite transmitir por internet esta ceremonia y hacer partícipes a todos los que deseen seguirla. Muchas de las posibilidades de interacción que hoy tenemos están subutilizadas y espero que se incorporen cada vez en forma más extendida.

Tuvimos unas elecciones competitivas sin que ello fracturara el partido, como algunos pregonaban. Sin embargo, el Tribunal Supremo ha debido invalidar el resultado de varias comunas por las irregularidades detectadas en el proceso electoral. Ahora viene el momento en que debe emplearse esa misma firmeza para sancionar a quienes fueron los autores de esas faltas. La sanción no sebe ser simbólica sino enérgica, porque gente que intenta falsear los resultados democráticos no debe tener lugar en nuestro partido.

El partido dio un paso importante con la conformación de su centro de estudios institucional, el Instituto por la Democracia. Con ello, dejamos atrás el rezago de ser el único partido con representación parlamentaria que no contaba con un organismo de esta naturaleza.

También estoy muy satisfecha de haber logrado que las posturas que el PPD impulsó en esta etapa fueran siempre el fruto de definiciones tomadas democráticamente en las instancias pertinentes. En nuestro partido existe una mala costumbre de hacer política con hechos consumados y operaciones mediáticas. Tuvimos ásperos desencuentros con motivo de situaciones de ese tipo, pero creo que éstos valieron la pena porque, una y otra vez, lo que se impuso no fue el acuerdo colectivo que representa al partido en su conjunto.

Al llegar al final de este mandato, quiero desearle la mejor de las suertes a la dirección que asumirá hoy y al nuevo presidente, el senador Jaime Quintana.

El PPD es un partido importante en la política chilena, que ha mostrado capacidad de anticipar los tiempos que vienen y poner temas en el escenario político. Cuidémoslo y hagámoslo crecer. Respetemos sus instituciones. Escuchemos su diversidad. Apartemos a quienes usan prácticas contrarias a nuestros principios.

Nuestro partido puede ser una pieza central para un proyecto progresista y democrático para Chile. Ese proyecto necesita a todas las fuerzas políticas que están representadas hoy en esta ceremonia. Y, especialmente, a esa ciudadanía que está inquieta y aún desconfiada. Con ellos debemos tejer una nueva mayoría y enriquecerla con sus miradas y sus energías.

Me toca asumir nuevas responsabilidades en esta etapa. No son tareas partidarias. Es la contienda por la Municipalidad de Santiago. Estoy convencida que tenemos una deuda con las comunas de Chile, con ese espacio local en que transcurre la vida de las personas. Es una deuda que tenemos que empezar a saldar ya.

La salud, la educación, el trabajo, el transporte, la vida familiar, la contaminación, el emprendimiento, la cultura, suceden en un lugar, en un territorio. La democracia y la igualdad también se juegan ahí, en la forma de organizar la vida en la ciudad. Y quizás se juegan ahí antes que en ningún lado. En el espacio cotidiano. En la vida de todos los días.

Y la comuna de Santiago, que ha sido en escenario desde donde ha partido gran parte de nuestra historia, debe ser un lugar que abra esperanzas para una convivencia distinta entre los chilenos, que revierta las desigualdades y las reemplace por el respeto y la solidaridad. En la ciudad no debe regir la ley del mas fuerte sino la ley de la democracia, de las decisiones tomadas con participación de todos y teniendo en cuenta las necesidades y derechos de cada uno.

El triunfo en Santiago será mi aporte a la tarea colectiva de volver a ser mayoría en Chile. Allí donde empezamos a perder, hace ya 12 años, comenzaremos a ganar para ofrecer un camino de desarrollo inclusivo, democrático y sustentable para nuestro país. Con todos ustedes nos volveremos a encontrar en ese camino, que compartimos, y para el cual cada uno tiene un aporte que hacer.

Hagamos cada uno nuestra parte, con ganas, poniendo lo mejor de nosotros, con amor por Chile y con alegría porque tenemos la suerte de poder trabajar por su futuro.

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