30 años de AFP: nada que celebrar
Publicado el Lunes 28, noviembre 2011
A 30 años de la implementación del sistema de capitalización individual la conclusión es que Chile no dispone de un sistema de Seguridad Social que cumpla con los estándares mínimos de solidaridad, riesgos compartidos y financiamiento colectivo exigidos por organismos internacionales como la OIT.
Por Eugenio Tuma Zedán Senador Partido Por la Democracia (PPD)
Fuente: puranoticia.cl
Frente a las demandas sociales que han comenzado a crecer en el país, la ciudadanía está alzando su voz en contra de un sistema de pensiones que no es capaz de asegurar a los trabajadores una jubilación digna. Chile no sólo ha reprobado en educación, salud y vivienda, también en el sistema de pensiones y hoy a 30 años de su implementación las proyecciones comienzan a demostrar que no tenemos nada que celebrar, al contrario hoy más que nunca se hace patente la necesidad de crear un verdadero sistema de seguridad social donde los ahorros de los cotizantes no queden a la deriva en manos de privados.
El sistema privado de AFP presenta una baja cobertura, escasos beneficios, garantiza utilidades y comisiones a las empresas a todo evento, el riesgo de inversión es de cargo de los cotizantes y la industria se caracteriza por la escasa competencia y alta concentración: el 75% de los fondos está controlado por 3 empresas.
Ahora bien, el grado de cobertura del sistema tiene directa relación con la precariedad del mercado laboral. Sólo el 30% de los trabajadores accede a un empleo con contrato de trabajo y estable, en tanto en el sector público un 45% se desempeña bajo la modalidad de contrata u honorarios. En la misma línea, sabemos que un gran porcentaje de la población no alcanza los 20 años de aportes previsionales y sólo el 10% de los cotizantes efectúa ahorro previsional todos los meses, lo que nos lleva a que el promedio de cotización previsional de los trabajadores chilenos sea de tan sólo 6 meses.
Sistema de jubilaciones
En este escenario es posible afirmar que las AFP no han sido capaces de librar al Estado de la responsabilidad de financiar el sistema de jubilaciones de nuestros trabajadores, muy por el contrario, actualmente el Estado debe destinar el 6 % del PIB para financiar las pensiones y se hace cargo de 1,5 millones de pensionados, cifra que- de mantenerse el actual escenario – ascenderá a 3,5 millones en los próximos años.
Lo que en un comienzo pareció ser la panacea se ha vuelto en una gran mentira, la promesa de mejorar la cobertura nunca llegó a realizarse, actualmente el sistema de pensiones privado cubre sólo el 5% de los jubilados y se calcula que más de tres millones de personas no podrán solventar sus ingresos en la vejez a través de las AFP, con esta situación se vuelve imperioso realizar una reforma previsional y fortalecer la acción del Estado con el fin de asegurar una vejez tranquila a millones de chilenos.
Luego de tres décadas queda más que claro que las AFP son una industria de administración financiera. A septiembre del 2011 el valor de los Fondos de Pensiones, alcanzó a US$ 132.660,7 millones de dólares, en relación con el año 2010 experimentan una disminución en un 1,3%. En la crisis del 2008 todos los sistemas de capitalización individual de América Latina registraron fuertes pérdidas las que superaron los US,5 mil millones, cercano al 20% de los fondos.
Esta disminución del patrimonio de los trabajadores contrasta con las altas utilidades obtenidas por el sistema de AFP que sólo en los primeros siete meses del 2011 superaron los 2000 millones de dólares y el 2010 alcanzaron los 3.200 millones de dólares.
En este contexto de incertidumbre, riesgos y baja cobertura no tiene sentido obligar a cotizar en el sistema privado a los trabajadores que no alcanzarán una pensión mínima. No es razonable entregar los fondos del período activo de un trabajador al sector privado, para que cobre comisiones y obtenga utilidades cuando tenemos certeza que el cotizante no alcanzará a cubrir una jubilación mínima digna a no ser que modifiquemos la distribución del ingreso.
Ahorro Previsional
Es urgente iniciar una reforma de fondo del sistema de pensiones que permita construir un Sistema de Seguridad Social, universal, mixto donde los trabajadores puedan elegir si desean que sus fondos los administre el sector privado con los costos y riesgos que ello implica, o permitir que el Estado cautele con prudente administración sus ahorros, considerando que será el responsable de garantizar una pensión mínima para la gran mayoría de los trabajadores.
Es claro que la reforma requiere promover el ahorro previsional, estimular la cotización de los sectores informales e independientes, pero antes de pedir un mayor esfuerzo a los trabajadores debemos discutir el aporte de los empleadores, sólo así estaremos avanzando hacia un sistema de previsión social que promueva el bienestar de los pensionados y no sólo el traspaso de recursos frescos al sector financiero. Estos desafíos son los que esperamos enfrentar en la Comisión Especial que he propuesto con otros senadores a través de un proyecto de acuerdo.
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Jose Gutierrez